El rechazo a la reforma tributaria del gobierno de Gabriel Boric en 2023 dejó una señal clara: no existen consensos políticos amplios para cambios estructurales en materia tributaria.
En su reemplazo surgieron acuerdos parciales, como el Protocolo de Cumplimiento Tributario 2024, enfocado principalmente en fiscalización, control y combate a la evasión. Medidas relevantes, sin duda, pero insuficientes para resolver el problema central del sistema: la incertidumbre normativa.
Nuevo gobierno, señales conocidas
La elección de José Antonio Kast en diciembre de 2026 marcó un cambio de tono que los mercados leyeron con rapidez.
Los principales bancos de inversión internacionales coincidieron en el diagnóstico:
- Giro hacia políticas pro-crecimiento.
- Énfasis en inversión, desregulación y consolidación fiscal.
- Mayor apetito por activos chilenos, tanto locales como internacionales.
JP Morgan, UBS e Itaú han sido claros en un punto común: la señal es positiva, pero el margen político es estrecho.
Se anticipan medidas como:
- Reducción gradual del impuesto corporativo desde el 27% hacia niveles cercanos al 20%.
- Mejora de la integración fiscal.
- Desbloqueo de proyectos de inversión e infraestructura hoy entrampados en la burocracia.
Pero el riesgo también es conocido y no conviene minimizarlo.
Históricamente, estas rebajas suelen venir acompañadas de:
- Eliminación o revisión de beneficios tributarios existentes.
- Mayor fiscalización y control ex post.
- Exigencias formales más estrictas para empresas y contribuyentes.
Menor tasa no significa necesariamente menor riesgo, ni menor carga administrativa.
La pregunta correcta
Hoy la discusión relevante no es si habrá cambios —porque los habrá—, sino qué tipo de cambios veremos:
- ¿Un rediseño integral que simplifique, ordene y entregue estabilidad real?
- ¿O nuevos ajustes parciales que sigan acumulando complejidad sobre complejidad?
Desde el FUT hasta hoy, el sistema tributario chileno ha transitado desde la estabilidad hacia una incertidumbre casi permanente. Y eso tiene efectos concretos en inversión, planificación financiera y toma de decisiones empresariales.
Reflexión final mf.Asociados
En mf.Asociados creemos que el verdadero desafío no es técnico, sino estructural:
recuperar la confianza en el sistema tributario.
Sin reglas claras y sostenibles, cualquier reforma —por bien intencionada que sea— termina siendo transitoria.
Mientras el próximo ciclo se define, la recomendación es clara:
- planificación seria,
- cumplimiento riguroso,
- decisiones tomadas con visión de largo plazo.
Porque si algo nos ha enseñado la historia tributaria chilena, es que el cambio es permanente… y la improvisación se paga cara.