Una norma transitoria podría permitir pagar menos impuesto por una donación hoy, manteniendo el mismo crédito tributario para una futura herencia. ¿Qué significa realmente para las familias y su planificación patrimonial?
Durante las últimas semanas, gran parte de la discusión tributaria se ha concentrado en las normas transitorias contenidas en el denominado Proyecto de Reconstrucción Nacional.
Sin embargo, detrás de los titulares existe una medida que podría tener efectos muy concretos para muchas familias: un beneficio transitorio asociado a las donaciones.
Y aunque el foco suele ponerse en el ahorro tributario, la verdadera conversación va mucho más allá de los impuestos.
Porque las familias que logran preservar y ordenar adecuadamente su patrimonio suelen tomar decisiones mucho antes de que ocurra una sucesión.
Precisamente ahí es donde las donaciones comienzan a jugar un rol relevante.
Dentro de las medidas propuestas aparecen dos materias especialmente interesantes desde una perspectiva patrimonial:
✅ Repatriación de capitales mantenidos en el extranjero.
✅ Beneficios transitorios para donaciones y sucesiones.
En mf.Asociados revisaremos ambas materias durante las próximas semanas.
En esta primera entrega nos concentraremos exclusivamente en las donaciones y en cómo esta norma podría impactar la planificación patrimonial de muchas familias.
Antes de hablar de donaciones, entendamos cómo funciona una herencia
Cuando una persona fallece ocurre un proceso bastante más simple de lo que normalmente imaginamos.
Visualmente podría resumirse así:
Patrimonio → Herencia → Reparto → Impuesto
Primero existe un patrimonio.
Posteriormente ocurre el fallecimiento y nace la herencia.
Luego la ley determina cómo se distribuye entre los herederos.
Y recién después aparece el impuesto.
Aquí existe un detalle que muchas personas desconocen:
El impuesto no se calcula sobre toda la herencia. Se calcula sobre lo que recibe cada heredero.
Comprender esta diferencia es clave para entender por qué las donaciones pueden transformarse en una herramienta relevante dentro de una estrategia patrimonial.
Entonces, ¿dónde aparecen las donaciones?
Las donaciones permiten adelantar parte de ese proceso.
En lugar de esperar el fallecimiento para transferir bienes o recursos, el patrimonio puede comenzar a distribuirse en vida.
Visualmente:
Patrimonio → Donación → Herencia futura → Impuesto
Por esta razón, las donaciones suelen ocupar un lugar importante dentro de la planificación sucesoria.
Permiten ordenar anticipadamente la transmisión patrimonial, entregar certezas a las futuras generaciones y evitar que todas las decisiones deban tomarse en un momento que normalmente ya es complejo para la familia.
La norma transitoria tiene un detalle que pocos están comentando
La propuesta contempla que, durante un período de 12 meses, las donaciones paguen únicamente el 50% del impuesto que normalmente correspondería determinar.
Hasta ahí, el beneficio parece relativamente simple.
Pero existe un detalle particularmente interesante.
Aunque se pague solamente la mitad del impuesto de donaciones, para efectos de una futura herencia se reconocería el 100% del crédito asociado a dicho impuesto.
Dicho de otra forma:
Se paga menos hoy, pero se mantiene el beneficio completo para mañana.
Y es precisamente este punto el que podría convertir a la medida en una herramienta atractiva para quienes ya estaban evaluando realizar procesos de planificación patrimonial.
Un ejemplo simple para entenderlo
Supongamos una donación cuyo impuesto determinado asciende a:
$100 millones
Régimen actual
- Impuesto pagado: $100 millones
- Crédito futuro reconocido: $100 millones
Norma transitoria propuesta
- Impuesto pagado: $50 millones
- Crédito futuro reconocido: $100 millones
La diferencia es evidente.
El desembolso inmediato disminuye significativamente, mientras el crédito tributario futuro se mantiene íntegro.
¿Significa esto que ahora se puede donar libremente todo el patrimonio?
No.
La propuesta mantiene las reglas sucesorias actualmente vigentes.
Los derechos de los legitimarios continúan protegidos y las donaciones deben respetar los límites establecidos por la legislación sucesoria.
Por lo tanto, no estamos frente a una eliminación de las reglas hereditarias.
Tampoco se trata de una autorización para distribuir libremente todo el patrimonio.
Lo que se propone es una ventana transitoria que busca incentivar la planificación patrimonial anticipada dentro del marco legal existente.
El beneficio tributario es interesante. La conversación familiar es aún más importante.
A primera vista, esta norma podría parecer simplemente una rebaja transitoria de impuestos.
Pero su impacto potencial va bastante más allá.
Muchas familias postergan durante años conversaciones relacionadas con herencias, sucesiones y transmisión patrimonial.
No porque no sean importantes.
Sino porque suelen percibirse como temas complejos, incómodos o lejanos.
Sin embargo, la experiencia demuestra que los procesos sucesorios mejor resueltos suelen ser aquellos que se planifican con anticipación.
Esta propuesta genera un incentivo concreto para abordar esas decisiones antes de que sea necesario hacerlo.
Y probablemente ahí radica su principal valor.
Porque una buena planificación patrimonial no consiste únicamente en pagar menos impuestos.
Consiste en ordenar adecuadamente el patrimonio familiar, reducir riesgos futuros, evitar conflictos innecesarios y entregar certezas a las siguientes generaciones.
Las mejores sucesiones rara vez se construyen después de una herencia.
Se construyen muchos años antes.
Próxima publicación
En nuestra siguiente entrada analizaremos la segunda norma transitoria contenida en el Proyecto de Reconstrucción Nacional: la repatriación de capitales y las oportunidades que podría generar para contribuyentes que mantienen inversiones en el extranjero.